La segunda vida de las baterías de coches eléctricos: ¿qué pasa cuando dejan de servir?

bitycuanto

octubre 3, 2026

Ciencia: Un experto explica qué pasa con la batería de un coche eléctrico cuando deja de servir
  • Las baterías de coche eléctrico pueden tener una segunda vida tras dejar de ser útiles en los vehículos.
  • Su reciclaje permite recuperar hasta el 95% de sus materiales críticos, como litio o cobalto.
  • Estas baterías usadas también se emplean para almacenar energía renovable y reducir picos de consumo.

¿Alguna vez te has preguntado qué le pasa a una batería de coche eléctrico cuando deja de servir? Pues bien, no muere de golpe. Según explica Íñigo Careaga, responsable de Estrategia y Comunicación de CIC energiGUNE, las baterías usadas en automóviles aún pueden tener un papel importante después de abandonar el coche. En lugar de convertirse directamente en residuos, su vida continúa en otras aplicaciones donde la capacidad original ya no es tan crítica.

Esta noticia importa ahora más que nunca, especialmente si eres usuario de tecnologías verdes, profesional del sector IT o simplemente alguien interesado en cómo se gestiona el impacto ambiental y económico de los vehículos eléctricos. La gestión sostenible de las baterías no solo afecta al medioambiente, sino también a la economía circular, al empleo y a la innovación tecnológica.

¿Qué ocurre con una batería cuando ya no puede mover un coche?

Cuando una batería pierde capacidad —generalmente entre el 70% y el 80% de su capacidad original— deja de ser adecuada para el uso en vehículos eléctricos modernos. No obstante, eso no significa que haya dejado de ser útil.

En ese momento comienza lo que se conoce como la «segunda vida» de una batería. Este término describe cómo las baterías usadas pueden reacondicionarse y emplearse en aplicaciones donde el peso, el tamaño o la densidad energética no son tan determinantes como dentro del coche.

Algunos de los usos más comunes incluyen:

  • Almacenamiento de energía renovable: las baterías pueden almacenar excedentes de electricidad generada por paneles solares o turbinas eólicas para utilizarlos cuando la demanda sea mayor.
  • Sistemas de almacenamiento en edificios y fábricas: permiten almacenar electricidad durante horas de menor consumo, lo que ayuda a reducir picos de demanda.
  • Puntos de carga rápida: funcionan como un “colchón” energético para suministrar potencia elevada sin sobrecargar la red eléctrica.

Según Careaga, el momento en el que deja de resultar eficiente incluso para estas aplicaciones estacionarias puede llegar después de entre 15 y 20 años de utilización combinada entre su primera etapa en un automóvil y sus posteriores usos como sistema de almacenamiento. Solo cuando ya no resulten eficientes ni en estos usos estacionarios es cuando entra en juego el reciclaje.

El proceso de reciclaje: ¿qué se recupera y cómo?

El proceso de reciclaje comienza con la descarga total de cualquier energía residual que aún contenga la batería. A continuación, se procede al desmontaje, separando módulos, cables, carcasas y otros componentes.

Una vez desmontada, las celdas son sometidas a un proceso de trituración para obtener lo que se conoce como masa negra, donde se concentran materiales valiosos como el litio, níquel, cobalto, cobre y aluminio. Estos elementos pueden recuperarse mediante procesos industriales específicos.

Incluso el grafito —que tradicionalmente era más complicado de reutilizar— comienza a recuperarse para emplearlo nuevamente en la fabricación de ánodos. Según Careaga, hasta el 95% de los materiales críticos contenidos en una batería pueden recuperarse mediante técnicas actuales.

Esto no solo reduce la dependencia de nuevas extracciones mineras, sino que también convierte las baterías usadas en lo que se conoce como “mina urbana”, un recurso valioso para la industria.

¿Por qué importa esto para el lector?

La gestión adecuada de las baterías de coche eléctrico no solo afecta a la sostenibilidad del sector automotriz, sino también a tu bolsillo y al entorno donde vives. Por ejemplo:

  • Menor impacto ambiental: al reciclar materiales valiosos en lugar de extraerlos de nuevas minas, se reduce el impacto ecológico.
  • Costos reducidos para los usuarios: las baterías usadas en aplicaciones secundarias permiten que su valor no se pierda, lo cual puede traducirse en menores costos para la industria y, por ende, para el consumidor final.
  • Oportunidades de empleo: el reciclaje y reutilización de baterías crean nuevos empleos en sectores como la logística, la ingeniería y las tecnologías de almacenamiento.

Imagina una familia que ha comprado un coche eléctrico con batería de alta capacidad. Al cabo de unos años, al dejar de ser eficiente para mover el vehículo, se le da una segunda vida en un centro de almacenamiento energético local. Esa misma energía puede ayudar a reducir costos de electricidad en la vivienda o permitir que su empresa funcione con menos picos de demanda.

Análisis: Oportunidades y riesgos

La segunda vida de las baterías representa una oportunidad significativa tanto para el medioambiente como para la economía. La reutilización en aplicaciones secundarias reduce la dependencia de recursos críticos, minimiza residuos y permite un uso más eficiente de los materiales.

No obstante, también existen desafíos que deben abordarse:

  • Infraestructura: es necesario desarrollar redes de reciclaje eficientes y amplias para evitar que las baterías usadas se conviertan en residuos no gestionados.
  • Normativa: se requiere una regulación clara sobre el manejo de estas baterías, desde su fabricación hasta su final de vida.
  • Conciencia social: es fundamental educar a los usuarios finales para que comprendan la importancia del reciclaje y la reutilización.

¿Qué implica esto para profesionales del sector IT o desarrolladores?

Para quienes trabajan en el desarrollo de software relacionado con sistemas de almacenamiento, gestión energética o logística, esta noticia abre nuevas oportunidades. La creación de plataformas digitales que permitan rastrear, gestionar y optimizar la vida útil de las baterías puede ser un campo prometedor.

Además, el uso de datos para predecir cuándo una batería dejará de ser eficiente en su primer uso o cómo podría reutilizarse en otros contextos implica nuevas aplicaciones tecnológicas. El sector no solo se enfrenta a un desafío ambiental, sino también a una oportunidad innovadora.

¿Cuánto tiempo puede durar una batería en su segunda vida?

Según Íñigo Careaga, las baterías pueden tener una vida útil combinada —entre la primera etapa en el vehículo y la segunda vida— de entre 15 y 20 años.

¿Qué porcentaje de los materiales se recupera al final del proceso?

Las técnicas actuales permiten recuperar entre el 90% y el 95% de los materiales críticos, como litio, níquel o cobalto.

¿Dónde se usan las baterías en su segunda vida?

Se emplean principalmente en aplicaciones de almacenamiento energético, como instalaciones solares, centros logísticos, fábricas y puntos de carga rápida para coches eléctricos. También pueden utilizarse en viviendas u oficinas.

¿Es posible reutilizar una batería más de dos veces?

Por lo tanto, su reutilización podría extenderse más allá de una segunda vida.

💬 ¿Y tú qué opinas?

El futuro de las baterías de coche eléctrico no depende solo de la tecnología, sino también de cómo gestionamos su ciclo de vida completo. La noticia plantea una serie de cuestiones que pueden ayudar a definir un camino más sostenible para el uso de estos dispositivos.

¿Crees que la segunda vida de las baterías debe ser obligatoria y regulada por leyes?

¿Qué tipo de aplicaciones secundarias crees que podrían surgir en el futuro con este tipo de baterías usadas?

¿Cómo afectaría esto a tu comunidad o al sector donde trabajas?

Deja tu opinión en los comentarios, porque cada punto de vista puede ayudar a construir una solución más completa.

Fuentes consultadas

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